lunes, 2 de julio de 2018

TARTA DE CALABACÍN CON QUESO FETA Y ÑORAS - RAS

Para el RAS, el reto que organiza Elena, teníamos que hacer una receta que llevara, entre otros, queso feta y ñoras. Las encargadas de escojer ingredientes fueron Bárbara y Bea.

Me costó un poco casar estos dos ingredientes pero al final creo que conseguí una receta que además de bonita quedó muy saborosa. Ideal para las noches de verano que se avecinan. 

Me encantan este tipo de tartas o quiches, o cómo se llamen. Son buenas calientes o frías,además admiten casi cualquier ingrediente que quieras ponerles, que se pueden hacer dulces o saladas y que, a poco que te los curres, tienen una prsencia que las hace las reinas de cualquier reunión.

Esta es mi propuesta. Espero que os guste!


Ingredientes:
1 plancha de masa de hojaldre
4 calabacines
1 tomate rosa
200 gr. de queso feta
2 ñoras
1 manojo de hojas de albahaca
Aceite y sal
1 plancha de masa brisa
1 aceituna negra

Masa brisa
125 g harina normal
60g mantequilla muy fría, en dados

1 yema de huevo

un pellizco gordo de sal

Te ayudará:
Una mandolina
Molde de quiche
Cortadores de flores, hojas, ...


Cómo se hace?

La masa brisa:
Poner la harina y la mantequilla en un robot de cocina y pulsar hasta obtener como migas. (en thermomix 15seg.  vel. 4).

Si no tienes robot, usa las manos y en un cuenco mezcla la mantequilla y la harina sin amasar, pellizcando la harina para ir integrando la mantequilla y conseguir que la mezcla sean migas pequeñas.

Añadir la yema ligeramente batida (reservar una cucharadita para pintar la tarta) y un pellizco de sal y brisar la masa y finalmente juntar todo en una bola.

Envolver en papel film y dejar reposar en la nevera media hora.

Abrir las ñoras. Sacar el pie y las semillas y sumergir en un cuenco con agua caliente.

Forrar la base del molde con papel vegetal.

En un cuenco poner el queso feta y chafarlo con un tenedor. Añadir la pulpa de las ñoras, que sacaremos rascando con una cucharilladescartando la piel. Añadir un chorro de aceite, las hojas de albahaca picadas y mezclar bien.

Forrar el molde con el hojaldre recortando lo que sobresalga.


Cubrir la base con la mezcla de queso bien repartida.

Sacar la masa brisa de la nevera y dejar que se temple un poco.

Encender el horno a 200º

Cortar los calabacines longitudinalmente con la mandolina e irlos colocando de forma circular empezando por el borde exterior procurando que quede los más concéntrico posible.


Cuando estemos casi acabando, cortar una tira de tomate y hacer un círculo rojo. Acabar con el resto de calabacín.

Extender la masa brisa entre dos papeles vegetales y con los cortadores ir recortando distintas figuras e ir colocando en uno de los lados de la tarta encima del calabacín.

Pintar las figuras de masa brisa y el reborde de hojaldre con el huevo que hemos reservado y hornear 35 minutos a 180º.

Poner la aceituna negra en el centro y servir.


 Con esta receta participo en el Reto Alfabeto Salado

Si queréis ver qué han preparado los otros participantes
aquí podéis ver el recopilatorio.



jueves, 28 de junio de 2018

SOPA DE TOMATE - ASALTABLOGS

Una vez tuve un piso en Gijón con una ventana alargada que se abría a los tejados rojos de un seminario y desde el que se oían las campanas de la Catedral y las palomas revolotear en los altillos de madera de la azotea.

Fue hace mucho, cuando fui allí a estudiar.



Los miércoles bajaba al mercado agrario que montaban en la Plaza Mayor y llenaba mi cesto de verduras que hasta hacía poco eran desconocidas para mi. 

Aprendí que las alubias pueden ser verdinas y los garbanzos de Fuentesaúco. Las judías de El Barco de Ávila o la lenteja de la Armuña. 

Compré coles y ajos tiernos. Aprendí a pelar borraja y a limpiar setas. Me gustó todo, pero a lo que nunca me acostumbré fue a las acelgas. Ya en la olla desprendían un olor presagio de sabores aciagos que se confirmaban en el momento de entrar en mi boca. Las cociné de todas las maneras: rehogadas, hervidas, salteadas y no lo conseguí. 

Pero me importó poco porqué mi vecina, siempre preocupada por si comíamos lo suficiente, o lo suficientemente bien, a menudo nos traía fiambreras con comida. Qué manos tenía para la cocina. Todo lo que nos ofreció estaba rico, nunca nada nos pareció soso o pasado de sal. Siempre en su punto. 


Las dos cosas que más recuerdo son su sopa de tomate y el bacalao. Quizás en los meses que estuvimos preparando el MIR lo comimos más de cuarenta veces y nunca igual y siempre riquísimo y la sopa fue tan espectacular que casi lloro al recordarla. Ella la hizo con unos tomates enormes, prietos, rojos y aromáticos que le traía su Juan del huerto que tenía en el Camino de Curullu, saliendo ya de la ciudad.

Luego los años de residencia, una vez superado el examen, me llevaron lejos. Volví a Barcelona y me quedé. Pero cada año, cuando llega el verano y puedo acercarme al mercado, compro tomates para intentar encontrar en su sabor un poco de la persona que fui en Asturias. Pero ni la encuentro, ni consigo el sabor de la deliciosa sopa que me hizo aquél día Belén y que quedó gravada en mi corazón, que es dónde se guardan las cosas importantes.


Ingredientes:

Para la sopa de tomate:
1kg. de tomates buenos
1 patata kenebec
1 cebolla  
1 diente de ajo  
aceite
sal y una cucharada de azúcar integral de caña ecológico
1 puñado de hojas de albahaca
700 ml. de caldo de verduras

Para las brochetas:
4 hojas de albahaca
4 bolitas de mozzarella
4 tomates cherry
4 brochetas de madera

Para el aceite de albahaca:
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
25 gr. de hojas de albahaca

Te ayudará:
Una batidora
Un colador chino
Cinta de color verde
Vasos de cristal


Cómo se hace?

La sopa
Lavar bien los tomates. Pelar y despepitar. Si la piel es muy dura se pueden escaldar un minuto y se pelan más fácilmente. En mi caso, con el pelador me fue estupendamente. Cortar a daditos.

Pelar la patata, lavarla y cortar a dados. Reservar.

Poner aceite en una olla y pochar la cebolla picada. Cuando esté transparente añadir el diente de ajo laminado. Dar un par de vueltas y echar la patata. Rehogar un par de minutos y añadir el tomate.


Rehogar bien y añadir el caldo de verduras, la sal, el azúcar y un puñado de hojas de albahaca picada.

Dejar que hierva unos 20 minutos, hasta que la patata esté cocida. Dejar templar un poco y triturar con la batidora y colar por el chino.

El aceite de albahaca
Escaldar la albahaca en agua caliente sin que llegue a hervir. Enfriar con agua y hielo para detener la cocción. Escurrir y secar bien las hojas y poner en el vaso de la batidora. Triturar y mientras ir incorporando el aceite poco a poco.  El aceite que no gastemos se puede guardar en la nevera en un bote de cristal tapado.


Las brochetas
Pinchar una bola de mozarella, una hoja de albahaca y un tomate cherry.

Montaje del plato
Decorar los vasos con la cinta y llenarlos hasta la mitad con la sopa procurando no manchar las paredes. Echar unas gotitas de aceite de albahaca y terminar con una brocheta en cada vaso.


Esta receta la he robado del blog El toque de Belén, una amiga asturiana, que cocina increíblemente bien. No nos conocemos en persona pero nos queremos y apreciamos. Hay gente con la que tengo ganas de cocinar a cuatro manos. Belén es una de ellas.


Con esta receta participo en el 
Reto Asaltablogs de Junio


domingo, 24 de junio de 2018

TIMBAL DE ARROZ Y LANGOSTINOS

Último domingo de Junio. Increíble, pasó la primavera sin darnos cuenta y entramos de lleno al verano, el calor y esas tardes eternas. Hoy es San Juan y por tanto ayer por la noche la fiesta fue grande. En mi pueblo es tradición sacar las mesas a la calle y cada familia lleva su cena. El pueblo pone el vino, el cava, helados y coca. Los más peques se encargan de recojer maderas y trastos para formar una pila que se convierte en una hoguera gigante coronada por un hombre de paja. Después de cenar se prende el fuego y tiramos petardos en una especie de borrachera de pólvora, fuego y ruido. Luego ácabamos de llenar la panza con la coca y brindamos con cava.

Como ya he contado en muchas ocasiones,en casa de mi madre nos juntamos mis hermanos, parejas y sobrinos y acabamos siendo un montón de gente y ayer, en la preverbena nos comimos estos timbales de arroz para comer. Pensé que sería una bonita manera de agradecer a Encarnita que nos dejara entrar a robar en su cocina. Porqué ella es muy familiar, siempre anda con sus hijas y sus nietos y pensé que le gustaría que compartiera su receta con mi familia.

A todos les encantó ;-) Espero que también os guste!


Ingredientes:

350 gr de arroz redondo
1 sepia con salsa y tinta
1 cebolla
2 calabacines
2 Zanahorias
2 tomates maduros
2 dientes de ajo
50 ml de vino blanco
750 ml de caldo de pollo o de verduras
8 langostinos
Aceite
Sal

Te ayudará:

Aro de emplatar redondo
Palillos de madera

Cómo se hace?

Pelar y picar la cebolla y los ajos.

Pelar las zanahorias y cortar a dados pequeños.

Cortar un calabacín a rodajas y el otro a dados.

Limpiar y cortar le sepia.



Poner el caldo en una olla al fuego para que se mantenga caliente.

Poner un poco de aceite en una sartén y saltear las rodajas de calabacín un minuto por una sola cara. Dejar sobre papel de cocina para que escurra el aceite.

Saltear los langostinos en una cazuela con un poco de aceite y sal. Reservar.

En la misma cazuela sofreir la cebolla con un poco de aceite de oliva. Cuando esté bien pochada añadir el ajo. Remover bien y dejar sofreír un par de minutos. 

Incorporar la sepia y cuando cambie de color añadir el tomate pelado y cortado a dados, el calabacín a dados y la zanahoria.

Remover bien mientras se cocina un  minuto.


Añadir el arroz y rehogar un par de minutos removiendo para mezclar perfectamente.

Añadir el caldo y dejar cocer 15 minutos.

Rectificar de sal y dejar cocer un par de minutos más.

Forrar las paredes de un aro de emplatar con las rodajas de calabacín y ponerlo encima del plato de servicio. Rellenar con arroz y quitar el aro con mucho cuidado. Terminar el plato con un langostino clavado en cada timbal. 

*   *   *

Este es el último asalto de la temporada, el que hacemos por pu tos, y esta vez ganaron Encarnita y Belén. A ella ya la asalté hace un tiempo y en esta ocasión le he robado una deliciosa sopa de tomate. Os dejo la foto del fabuloso aspecto que tiene para que os hagáis una idea de lo buena que está. La receta os la traigo en un par de días.



Con esta receta participo en el 
Reto Asaltablogs de Junio


viernes, 15 de junio de 2018

GOLONDRINAS DE CRISTAL


El verano nunca más fue lo mismo desde que faltó Marisa.

Las golondrinas eran su animal favorito. En la habitación de sus padres había una tallada en ébano que trajo su abuelo del hospital de Malabo en el que estuvo ejerciendo médico nada más licenciarse. Y este trocito de madera significaba tanto para ellas que las cuatro hermanas se tatuaron esa silueta en la muñeca.

Desde mediados de marzo estaban pendientes del cielo para ver cuál de ellas era la primera en anunciar la llegada de las golondrinas. Cuando esto sucedía, la que fuera, se apresaba a descolgar el teléfono para anunciar a las otras, en voz de grito, ya han llegado, ya han llegado!!!

Los últimos años ya no hacía falta llamar. Se mandaban un mensaje al grupo de wasap, e incluso a veces lo acompañaban de una foto o un vídeo en el que se veían o intuían unos puntitos negros representando el vuelo alocado de unos cuantos pajarillos que venían a anunciar la llegada del buen tiempo.

Pero hace ya demasiado tiempo, tras largos meses de lucha, Marisa murió una noche de principios de otoño. A Carlota, su hermana pequeña, le gusta pensar que al irse a África, las golondrinas se llevaron su alma y que cada primavera, cuando vuelven, esparcen con sus gritos la esencia de su hermana.

Ahora, cuando las oye por primera vez después del largo invierno, en vez de llamar a sus hermanas diciendo ya han llegado, mira al cielo y grita: hola, Marisa!



Ingredientes:
Para la masa:
525 gr. de harina panificable de buena calidad
340 gr. de agua
20 gr. de aceite de oliva
11 gr. de sal
5 gr. de levadura fresca o 1,5 gr. de levadura seca

1 vasito de anís dulce
1 vasito de aceite
2 cucharadas de azúcar

Te ayudará:
Un cortador de galletas en forma de avión (yo no encontré de golondrina y tuve que adaptarlo)
Un pincel




Cómo se hace:

Poner el agua en un cuenco y disolver la levadura. A continuación incorporar el resto de ingredientes de la masa. 

Mezclar bien con la mano. Conseguiremos una masa bastante pegajosa. Dejar reposar cubierta con un paño durante unos 15 min. 

Enharinar someramente una mesa de trabajo y volcar la masa. Plegar un par de veces sobre si misma y dejar reposar 5 minutos. 

A continuación dividirla en tres porciones de unos 300 gr cada una aproximadamente. Volear y guardar cada una en un envase hermético previamente untado con aceite. 

Guardar en el frigorífico durante uno, dos o tres días, según queramos utilizarla.



El día que queramos usarla sacar de la nevera. Estirar cada porción con mucho cuidado encima de un papel de hornear. Si se pega mucho se puede enharinar un poco. Tiene que quedar una plancha muy fina. 

Cortar la masa con el cortapastas, quitar los recortes con cuidado y poner en el congelador media hora para que sea más fácil convertir los aviones en golondrinas. No nos interesa manipular la masa porqué al ser tan delgada se deforma muy fácilmente.

Juntar los recortes. Amasar un poco y dejar reposar 10 minutos antes de volver a estirar y cortar nuevos aviones.

Transformar los aviones en golondrinas según se muestra en la siguiente ilustración.



Encender el horno a 200º

Pintar las golondrinas con aceite y espolvorear un poco de azúcar por encima.

Hornear vigilando que no se quemen. Se hornean en 8 minutos y es fácil pasarse de cocción.


Sacar del horno y pintar inmediatamente con el anís. El calor hará que el alcohol evapore y por tanto son aptas para los más peques de la casa.

 *   *   *

También se pueden hacer con la forma tradicional de las Cocas de vidrio, alargada y con unos piñones o daditos de almendra por encima, pero ya sabéis que a mi me gusta complicarme la vida ;-).